LA MANTILLA: DEVOCIÓN, RESPETO Y LUTO. POR PATRICIA LÓPEZ MARTÍNEZ.


La Mantilla: Devoción, Respeto y Luto.
Patricia López Martínez.

La mantilla en Semana Santa es un símbolo de devoción, respeto y tradición, para mostrar recogimiento y solemnidad. 

No es solo un accesorio de moda, pues la mantilla representa humildad, reverencia y devoción hacia nuestra Fe. 


Cubrir la cabeza con la mantilla se interpreta como un acto de veneración, y como tal en nuestra cultura podemos asociarla 
con dos colores; 

La mujer que en Semana Santa se viste de mantilla negra, acompaña durante la Estación de Penitencia a su Madre, la Madre de Jesús que sufre en su dolor de ver a su hijo camino de la cruz, una Madre que llora cada paso que su hijo da hacia su destino, una Madre, que sabe cuál es el dolor más grande, la muerte de un hijo. 


O en cambio tenemos la mujer que se viste de mantilla blanca, ella acompaña a su Madre en la felicidad, en la alegría de la resurrección de su hijo, pues él ya no está entre los muertos. 


Está visible en varias mujeres, y no solo hablo de nuestra ciudad, en que vestirse de mantilla es un “outfit” más en su día a día para llamar la atención, para salir en la mejor foto en el periódico de su ciudad o tener la mejor imágen en ese programa de televisión que sabemos que lo ve media provincia. 


La figura de la mantilla es y tiene que ser un símbolo de respeto y retiro, compartiendo el duelo de nuestra Fe católica. 

La figura de la mujer mantilla poco a poco se hace cada vez más presente en nuestra Semana Santa. Hay ciudades que la llevan en Jueves y Viernes Santo por las calles como motivo 
de luto y en cambio en otras las llevamos en el cortejo de nuestras hermandades. 


Es mucho más que un simple accesorio, recuerda el duelo de la Virgen por la muerte de su hijo, y como tal hay que llevarla 
con decoro. 

Participar en el cortejo procesional de mis titulares ataviada de mantilla, hace sentirme cerca de ellos, cerca de mi Madre de la Estrella que me ilumina cada día, cerca de su sentimiento más triste. Poder presenciar como delante de mí está su hijo juzgado y presentado al pueblo, a su hijo repartiendo Piedad
por las calles de Jaén. 

La mujer mantilla no es solo un complemento más del cortejo procesional, la mujer mantilla es la representación del consuelo, de la elegancia y la cultura de nuestra religión cristiana. 


Recordar que al igual que un costalero, un hermano de luz, un acólito u otra representación dentro de cualquier cortejo
procesional, la mantilla también es una figura importante pues da la mano a nuestra Madre para superar el trance acarreado, FELIZ CUARESMA.




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