EL ARCO DE SAN LORENZO
El Arco de San Lorenzo es un edificio que se encuentra íntimamente unido a las
cofradías en las épocas pasadas y actuales. Estaba unido a la primera parroquia que había en Jaén, la Iglesia de San Lorenzo. En su interior alberga una capilla con una preciosa decoración de gótico-morisca. Ha sido ermita, refugio de la Guerra Civil y, en la Semana Santa, ha sido y es, lugar importante para el discurrir de nuestras hermandades.Antiguamente, cuando se aproximaba la
Cuaresma y la Semana Santa, ya se empezaba a notar ese ambiente “semanasantero”.
El ir y venir de fieles al septenario de la Virgen de los Dolores de San Juan o
a la novena de Nuestro Padre Jesús Nazareno. El arreglo del empedrado del
pavimento ya predecía la proximidad del paso de los tronos por dicho Arco y la
calle Almendros Aguilar que era itinerario fijo de muchas cofradías.
En 1927, la Cofradía de la Buena Muerte pasó por
Almendros Aguilar y Madre de Dios. El Cristo de la Expiración pasó en 1982 cuando salió desde la Iglesia Conventual de la Merced por realizarse obras en su sede la Parroquia de San Bartolomé. Y también lo hizo en los años 1921 y 1922, en la madrugada del Viernes Santo para unirse a la procesión de Nuestro Padre Jesús y hacer su Estación de Penitencia con dicha cofradía.En el año 1949, la Cofradía de
Nuestro Padre Jesús adquiere en Sevilla un nuevo paso que resultaba ser más
alto que el anterior y que impedía que la cruz salvase la altura del Arco, lo
que impidió que la venerada imagen atravesara el mismo, como venía siendo
habitual. Al año siguiente se rebajó el suelo y, aunque no fue suficiente, se
consiguió que Jesús pasara bajo la ojiva gracias al esfuerzo de sus prominentes
y hombres pagados que lo portaban.
En 1952 se decidió bajar aun más el suelo del Arco con la finalidad de que Nuestro Padre Jesús pudiera atravesar el Arco en su recorrido sin la dificultad del año anterior. Cinco años después dejó de pasar la procesión bajo el Arco de San Lorenzo.
El Arco de San Lorenzo ha sido y
sigue siendo testigo de acontecimientos cofrades. Hay que tener en cuenta que,
como ya se ha apuntado anteriormente, la calle Almendros Aguilar es una de las
calles más largas y, antiguamente, más importante de Jaén, afanándose todas las
cofradías por pasar por el mismo.
Así pues, la Cofradía de la “Pollinica”, cuando hacía Estación en 1709, saliendo del Convento de Santa María de los Ángeles pasaba por el Arco de San Lorenzo. También el Cristo de la Clemencia, que recibía culto en el
Convento de los Dominicos, no siendo aun cofradía de pasión (fundada en 1593) salía y realizaba su recorrido atravesando el Arco.Existieron también 3 cofradías en el
Convento de la Trinidad: La Virgen de la Esperanza, Las Angustias y Cinco
Llagas y la de la Santa Cena y Esclavos del Santísimo Sacramento que pasaban
por el Arco de San Lorenzo. También la Cofradía de los Judíos o Siete Escuadras
(hoy Veracruz).
Y como quiera que, hasta el año 1943,
la Cofradía del Yacente y Soledad pertenecía a la Veracruz, también pasó por el
arco. Así como el del Resucitado cuando salía de San Juan como de San
Ildefonso.
También la Virgen de las Siete Palabras, cuando estrenó su palio, salió de la Parroquia de la Merced bajaba por la calle Almendros Aguilar hacia Madre de Dios, dirección a la Plaza de la Audiencia, donde se encontraba con el Cristo de la Expiración, y, desde ahí, realizaban su itinerario juntos.
Del mismo modo, si nos referimos a
las procesiones de Rogativas que también atravesaron el edificio en sus
recorridos.
En la actualidad, solo pasan bajo el arco la Cofradía del Santo Sepulcro y Siervos de Nuestra Señora de los Dolores de regreso a su templo y la Cofradía de la Virgen del Carmen de San Juan. Sí es cierto que otras hermandades pasan junto al arco, la de el Cristo de las Misericordias y Nuestra Señora de las Lágrimas (Estudiantes), hoy en su recorrido de regreso a la Merced, y en recorrido del Vía Crucis desde el Convento de Santa Clara a la Merced en Cuaresma sí que lo atraviesan; Cofradía de la Virgen de la Cabeza de
Jaén y la de Nuestro Padre Jesús Nazareno.Y cada año se repite el ritual de
gente que, embebida por la curiosidad, la devoción y la fe, busca este rincón
de nuestro casco histórico para revivir esos momentos añejos en el tiempo donde
se mezclan los olores a cera, a flor de primavera, a incienso, donde los
sentimientos brotan… todo esto se deja sentir en el Arco de San Lorenzo.
Francisco Javier Guzmán Lorite







